Los baches continúan representando uno de los principales problemas para automovilistas y habitantes de distintas zonas de la Ciudad de México, donde el deterioro del asfalto afecta la circulación y genera riesgos para quienes transitan diariamente por las vialidades.
Reportes recientes muestran afectaciones en diferentes alcaldías, entre ellas Miguel Hidalgo, Álvaro Obregón, Iztacalco y Tláhuac, con calles y avenidas que presentan hoyos y daños en la superficie de rodamiento.
Entre los puntos señalados se encuentran vialidades como avenida Constituyentes, Calzada Legaria, Sur 126, Estudios Churubusco y calles de Tláhuac, donde las condiciones del pavimento dificultan el tránsito y obligan a los conductores a realizar maniobras para evitar daños en sus vehículos.

El problema se vuelve más complicado durante la temporada de lluvias, debido a que el agua puede cubrir los desperfectos y dificultar que los automovilistas identifiquen la profundidad de los baches, aumentando el riesgo de accidentes y averías.
La atención de estas afectaciones requiere trabajos constantes de mantenimiento y reparación de las vialidades, además de acciones preventivas que permitan evitar que los daños vuelvan a aparecer en poco tiempo.
Para los habitantes y conductores, el deterioro de las calles representa no sólo un problema de movilidad, sino también un gasto adicional por posibles daños en neumáticos, suspensión y otras partes de los vehículos.














