Estados Unidos y Canadá no lograron concretar un acuerdo que evitara la entrada en vigor de nuevos aranceles impulsados por el presidente Donald Trump, luego de que las negociaciones entre ambos gobiernos se complicaran por cambios de última hora en los términos planteados por Washington.
El representante comercial estadunidense, Jamieson Greer, acusó al gobierno canadiense de rechazar un acuerdo que contemplaba reducciones arancelarias para sectores como el acero y el aluminio.
Por su parte, el primer ministro canadiense, Mark Carney, consideró que las modificaciones realizadas de último momento por Estados Unidos eran injustas y económicamente inviables, además de cuestionar la confiabilidad de cualquier eventual acuerdo.

Los nuevos gravámenes afectarían aproximadamente 5 por ciento de las exportaciones canadienses hacia Estados Unidos, con productos que van desde artículos deportivos hasta diversos bienes de consumo.
Las negociaciones continúan en medio de una relación comercial cada vez más tensa. Canadá busca reducir el impacto de los aranceles estadunidenses, particularmente en sectores estratégicos como el automotriz, el acero y el aluminio, mientras Washington mantiene la presión para obtener mejores condiciones comerciales.
El fracaso de este acuerdo aumenta la incertidumbre para empresas de ambos países y mantiene abierta la posibilidad de nuevas medidas comerciales que podrían afectar el intercambio económico entre dos de los principales socios comerciales de Estados Unidos.













