Al menos 300 adultos mayores habrían sido víctimas de robos o despojos al acudir a cajeros automáticos para retirar el dinero de sus pensiones, de acuerdo con reportes recientes sobre este tipo de delitos en la entidad.

Entre los casos se encuentra el de un hombre de 72 años que acudía periódicamente a retirar su pensión. La situación evidencia la vulnerabilidad de las personas adultas mayores al realizar operaciones bancarias, particularmente cuando manejan efectivo.

Los hechos han generado preocupación debido a que los delincuentes pueden aprovechar los momentos en que los beneficiarios retiran sus recursos para seguirlos o despojarlos del dinero.

Ante este escenario, se mantiene el llamado a reforzar las medidas de prevención y seguridad en las inmediaciones de cajeros automáticos, así como a evitar retirar grandes cantidades de efectivo y solicitar acompañamiento cuando sea necesario.

Las autoridades mantienen el seguimiento de los casos y se recomienda a los adultos mayores reportar cualquier situación sospechosa y evitar proporcionar información sobre sus movimientos bancarios.

Tendencias