La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó este jueves la ceremonia por el 50 aniversario del Heroico Colegio Militar, plantel Tlalpan, al que reconoció como una institución parte del patrimonio histórico de México y dedicada a formar mujeres y hombres comprometidos con el servicio al pueblo y la defensa de la independencia y soberanía nacional.

Durante el acto, la mandataria afirmó que el principio de que “la patria es primero” debe prevalecer cuando el interés de la nación se encuentra por encima de cualquier interés particular. Destacó además la trayectoria de las distintas generaciones de cadetes que se han formado en este plantel y posteriormente han servido al país.
Sheinbaum recordó que las Fuerzas Armadas mantienen una estrecha relación con la población, particularmente durante emergencias provocadas por terremotos, huracanes, inundaciones y otros fenómenos naturales, donde participan en labores de auxilio y atención a las comunidades afectadas.

Como parte de la ceremonia, la presidenta develó una placa conmemorativa por el 50 aniversario del plantel Tlalpan y encabezó el pase de lista en honor a los Niños Héroes de 1847. También entregó una condecoración al general de División Piloto Aviador de Estado Mayor Miguel Eduardo Hernández Velázquez, integrante de la primera generación de esta sede y actualmente el único de aquella generación que permanece como general en activo.
Asimismo, se otorgó un reconocimiento, moneda y libro conmemorativo por el legado del arquitecto Agustín Hernández Navarro, diseñador de las instalaciones del Heroico Colegio Militar en Tlalpan. El reconocimiento fue recibido por su hijo, Alejandro Hernández. La ceremonia incluyó además la representación “Yo soy el Templo del Honor y la Lealtad” y un desfile de honor.

El secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo, informó que durante las cinco décadas de funcionamiento de la sede Tlalpan han egresado cerca de 27 mil oficiales. De ellos, casi 2 mil se han incorporado a la Guardia Nacional durante los últimos cuatro años. El plantel pasó de recibir alrededor de 500 cadetes en sus antiguas instalaciones de Popotla a una capacidad cercana a 5 mil en Tlalpan, con lo que se atienden las necesidades de formación de mandos para el Ejército y la Guardia Nacional.














