El suicidio no siempre se manifiesta mediante señales evidentes. En algunos casos, los cambios en el comportamiento, el aislamiento o ciertas expresiones emocionales pueden pasar desapercibidos para familiares y personas cercanas.
En Tabasco, 109 personas han muerto por suicidio durante este año, una situación que mantiene la atención sobre la importancia de identificar oportunamente posibles señales de alerta y brindar acompañamiento a quienes atraviesan momentos de crisis.
Especialistas señalan que cambios repentinos en el estado de ánimo, pérdida de interés por actividades habituales, aislamiento, alteraciones en los hábitos de sueño o alimentación y expresiones relacionadas con desesperanza pueden ser indicadores que requieren atención.
También es importante tomar en serio comentarios sobre sentirse una carga, no encontrar una salida o no querer continuar. Escuchar sin juzgar, preguntar directamente cómo se siente la persona y buscar ayuda profesional puede ser fundamental.
La prevención requiere la participación de familiares, amistades, instituciones educativas y servicios de salud, así como dejar atrás la idea de que hablar sobre el suicidio puede provocar que ocurra. Por el contrario, una conversación empática puede abrir la puerta para recibir ayuda.
Ante una situación de riesgo inmediato, es importante acudir a los servicios de emergencia o buscar atención profesional. Detectar las señales a tiempo y acompañar a quien lo necesita puede contribuir a prevenir una tragedia.












