El uso de la bicicleta como medio de transporte representa una alternativa de movilidad en la capital tabasqueña, aunque quienes optan por pedalear diariamente enfrentan diversos riesgos relacionados con el tránsito vehicular y las condiciones de la infraestructura vial.
Ciclistas que recorren las calles de Villahermosa señalan que compartir el espacio con automóviles, motocicletas y unidades de transporte público puede representar un desafío, particularmente en vialidades con alta circulación y durante las horas de mayor congestión.
El Programa Estatal de Desarrollo 2024-2030 identifica precisamente la elevada concentración vehicular como uno de los retos de movilidad de la capital. De acuerdo con el documento, alrededor del 75 por ciento de los hechos de tránsito del estado se concentran en las vialidades urbanas y suburbanas de Villahermosa.

La infraestructura para quienes utilizan medios de transporte no motorizados también representa un reto. Un diagnóstico municipal identificó previamente que la ciudad contaba con una ciclovía de aproximadamente dos kilómetros, además de señalar la necesidad de ampliar rutas, mejorar el equipamiento y generar espacios funcionales y seguros para quienes utilizan la bicicleta.
En este contexto, el impulso a la movilidad alternativa requiere considerar tanto la infraestructura como la convivencia entre los diferentes usuarios de las vialidades. La señalización, el respeto a las normas de tránsito y condiciones adecuadas para circular son elementos relevantes para reducir los riesgos.
El Plan Estatal de Desarrollo contempla fortalecer la seguridad vial mediante acciones como mejorar la señalética, mantener la infraestructura semafórica y fomentar una mayor cultura vial entre conductores, peatones y otros usuarios de las calles.












