El cohete Starship de SpaceX alcanzó por primera vez la órbita terrestre este lunes durante su vuelo de prueba número 14, en una misión que representó un nuevo paso para el desarrollo del vehículo y que continuó pese a la falla de uno de sus motores durante el ascenso.
El vehículo no tripulado despegó desde las instalaciones de Starbase, en el sur de Texas, alrededor de las 7:46 de la mañana, hora central de Estados Unidos. Starship está integrado por el propulsor Super Heavy y la nave que funciona como etapa superior.
Durante el ascenso, uno de los motores de la etapa superior dejó de funcionar, lo que generó dudas sobre la posibilidad de completar la maniobra de inserción orbital. Posteriormente, SpaceX informó que el vehículo podía continuar con la misión y confirmó que consiguió alcanzar la órbita.

El vuelo 14 también marcó la primera ocasión en que Starship realizó el despliegue de una carga útil orbital. La misión transporta 26 satélites Starlink V3, con el objetivo de colocarlos en órbita como parte de las pruebas para utilizar el vehículo en futuros lanzamientos comerciales.
El plan de vuelo contempla aproximadamente seis vueltas alrededor de la Tierra durante cerca de 10 horas. Posteriormente, la nave tiene previsto realizar una maniobra de desorbitación y terminar el vuelo con un amerizaje controlado en el océano Pacífico, al oeste de Chile.
Los 13 vuelos de prueba anteriores de Starship habían permanecido en trayectorias suborbitales. El nuevo vuelo representa así la primera demostración del sistema completo alcanzando la órbita, un paso relevante para los planes de SpaceX de utilizar Starship en lanzamientos de satélites y futuras misiones lunares.












