Una caja abandonada dentro de un tren de la Línea 7 del Metro de la Ciudad de México generó una movilización de elementos de seguridad, luego de que una pasajera reportara el paquete mientras el convoy se dirigía hacia Barranca del Muerto.
El objeto fue localizado en uno de los vagones cuando el tren circulaba desde El Rosario. Debido a que la caja se encontraba aparentemente sin propietario, los policías realizaron una inspección para descartar que representara algún riesgo para los usuarios.
Tras la revisión, las autoridades determinaron que no contenía materiales peligrosos ni algún artefacto. En su interior fueron encontradas varias bolsas de churros, aparentemente destinadas a la venta.
El hallazgo convirtió una situación que inicialmente generó preocupación entre los pasajeros en un hecho peculiar dentro del transporte público capitalino. Las autoridades recordaron la importancia de reportar objetos abandonados y evitar manipularlos directamente.











