La detección de un brote de influenza aviar H5N1 de alta patogenicidad en una granja de Umán encendió la atención sobre la sanidad del sector avícola en la península de Yucatán.
El virus fue identificado en un conjunto de 225 mil 860 gallinas ponedoras, según el informe de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), que citó información de las autoridades mexicanas.

Tras confirmarse el brote, las aves fueron sacrificadas como medida de precaución para contener la enfermedad y reducir el riesgo de propagación.
El caso representa el primer brote de esta enfermedad en aves de corral en México en más de dos años. La influenza aviar puede ocasionar afectaciones importantes a las explotaciones avícolas y, aunque el riesgo para las personas depende de las circunstancias de exposición, el seguimiento sanitario resulta fundamental.











