El sector platanero de Tabasco, considerado durante años como uno de los principales motores agrícolas de la entidad, atraviesa una etapa complicada debido al contrabando de banano, situación que afecta a productores y pone en riesgo la actividad económica de miles de familias.
El llamado “oro verde” ha perdido presencia en el mercado internacional, mientras que la entrada irregular de producto genera presión sobre los precios y dificulta la competencia para los productores locales.
Alrededor de dos mil familias dependen directamente de esta actividad, por lo que la problemática representa un impacto importante para la economía de las comunidades dedicadas al cultivo y comercialización del plátano.
Productores del sector han señalado la necesidad de fortalecer los mecanismos de vigilancia y control para evitar que el comercio irregular continúe afectando la producción nacional y las condiciones de comercialización.
La situación representa uno de los principales retos para el sector platanero tabasqueño, que busca recuperar su competitividad y mantener esta actividad como una fuente de empleo e ingresos para las familias dedicadas al campo.













