El saldo por el terremoto de magnitud 7.1 que sacudió el sur de Japón aumentó a 13 personas fallecidas y más de 200 heridas, mientras equipos de emergencia continúan con las labores de rescate y búsqueda de personas desaparecidas.
El movimiento telúrico ocurrió en la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu, donde se registraron daños en viviendas, infraestructura y edificios. También se reportó el colapso parcial de un centro comercial, donde posteriormente ocurrió una explosión que es investigada como posible consecuencia de una fuga de gas provocada por el sismo.

Una fábrica de papel también sufrió el derrumbe de una enorme chimenea, mientras los equipos de emergencia trabajan para localizar a personas que podrían permanecer atrapadas entre los escombros.
Las autoridades japonesas recomendaron la evacuación de más de 260 mil personas, principalmente en Kumamoto y la vecina prefectura de Nagasaki. Además, se desplegaron equipos de rescate y elementos de las fuerzas de seguridad para atender la emergencia.
La primera ministra Sanae Takaichi informó que se mantienen activos los operativos de búsqueda y rescate, debido a que todavía hay personas desaparecidas. Las autoridades continúan evaluando los daños y mantienen vigilancia ante la posibilidad de nuevas réplicas.













