El Gobierno de la República Democrática del Congo informó que el brote de ébola declarado el pasado 15 de mayo ha dejado mil 521 personas fallecidas y 3 mil 442 casos confirmados, convirtiéndose en una de las epidemias más graves registradas en la historia del país.
De acuerdo con el más reciente reporte oficial, la actual emergencia sanitaria está cerca de superar el brote registrado entre 2018 y 2020, que dejó 3 mil 481 contagios y 2 mil 299 muertes, aunque aún permanece por debajo de la epidemia que afectó a África Occidental entre 2014 y 2016, considerada la más letal, con alrededor de 11 mil fallecidos y 28 mil casos.
Las autoridades congoleñas informaron que la tasa de letalidad del brote actual se ubica en 44.2 por ciento. Además, 797 pacientes permanecen hospitalizados o en aislamiento, mientras que 615 personas han logrado recuperarse de la enfermedad.
El virus se ha propagado a cinco provincias del país: Ituri, considerada el epicentro del brote, Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uele y Tshopo. Las autoridades señalaron que continúan enfrentando desafíos relacionados con la seguridad del personal médico, el seguimiento de contactos, la capacidad hospitalaria y el suministro de insumos.
La epidemia también alcanzó a Uganda, país que confirmó 20 contagios, incluidos 15 casos importados desde territorio congoleño. No obstante, las autoridades ugandesas declararon oficialmente el fin del brote tras cumplir 42 días sin registrar nuevos casos locales.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó que el brote corresponde a la cepa Bundibugyo, cuya tasa de mortalidad oscila entre el 30 y el 50 por ciento y para la cual aún no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico. El organismo mantiene el riesgo de propagación como alto en África subsahariana y bajo a nivel mundial.












