Un nuevo ataque ruso con misiles balísticos y drones contra Kiev dejó al menos nueve personas muertas y 30 heridas, entre ellas cuatro niños, durante la madrugada de este sábado.

El bombardeo provocó daños en edificios residenciales y comerciales, además de incendios en distintos puntos de la capital ucraniana. Un edificio habitacional sufrió el colapso parcial de sus primeros pisos, mientras los equipos de emergencia continúan con las labores de rescate.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, pidió a Estados Unidos y a sus aliados incrementar el apoyo en materia de defensa aérea, especialmente con sistemas capaces de interceptar misiles balísticos.

El Ministerio de Defensa ruso confirmó el lanzamiento de un ataque masivo contra Kiev y la región, aunque aseguró que sus objetivos fueron instalaciones de la industria militar y centros logísticos.

Las autoridades ucranianas advirtieron que la cifra de víctimas podría aumentar mientras continúan las labores de búsqueda entre los escombros.

Tendencias