Ante problemas de salud, desempleo y otras dificultades personales, creyentes tabasqueños mantienen desde hace hasta dos décadas su devoción a San Judas Tadeo, considerado por la tradición católica como el santo de las causas difíciles.

En vísperas de su celebración, cada 28 de octubre, los fieles recurren a la oración para pedir ayuda en momentos complicados y agradecer los favores que atribuyen a su intercesión.

Para algunos devotos, la visita al templo representa una tradición que se ha mantenido durante años, motivada por experiencias personales y promesas realizadas en circunstancias difíciles.

La celebración de San Judas Tadeo reúne cada año a creyentes que acuden con imágenes, veladoras y oraciones, en una muestra de la fe que permanece arraigada entre numerosas familias tabasqueñas.

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