La muerte de Leo, un perro de 13 años, generó indignación entre ciudadanos y defensores de los animales, quienes piden a la Fiscalía General del Estado de Puebla investigar el caso y determinar responsabilidades.
El animal fue atropellado mientras se encontraba acostado en un camino de la comunidad. El impacto le provocó una fractura de mandíbula y diversas lesiones, por lo que tuvo que ser trasladado hasta Tehuacán para recibir atención veterinaria.
Leo permaneció cerca de tres semanas hospitalizado y recibió tratamiento especializado; sin embargo, debido a la gravedad de las heridas, finalmente perdió la vida.
Tras su muerte, sus propietarios y organizaciones protectoras presentaron una denuncia ante la Fiscalía de Puebla para que se identifique al responsable y se determine si existen responsabilidades por maltrato o crueldad animal.
El caso ha provocado llamados de “Justicia para Leo”, mientras activistas buscan que la investigación avance y que los hechos no queden impunes.













